miércoles, 23 de junio de 2010

ARTÍCULO Nº 3

EL BUEN MAESTRO

EL MODO DE ACTUACIÓN DEL PROFESOR.

El que aprende se apropia, en parte, del modo de actuación del que enseña y con ello, asimila procedimientos y técnicas de enseñanza. La mayoría de los niños juegan alguna vez a ser como sus propios maestros, de modo que todos, alguna vez somos y actuamos como docentes. Este ciclo se repite en la adolescencia y la adultez con condiscípulos, hijos y nietos.La profesión con que más en contacto está el hombre a lo largo de su vida, aparte de la propia, es la de educador. Un tercio del período más activo de la vida media del ser humano, se lo pasa conducido por principios, leyes, y regularidades encontradas por la ciencia pedagógica y de ella, mucho aprende. Cuando un profesional de formación no pedagógica, por coyunturas sociales, termina siendo un profesor, se valdrá de su propio acervo pedagógico para impartir sus clases, aún cuando no tenga organizado estos conocimientos en un cuerpo teórico; si no ¿cómo lo hace? y que conste, que muchos lo hacen muy bien. Que pruebe el médico a dirigir un proceso de producción, o al ingeniero a curar a un enfermo, sin embargo, ambos son capaces de enseñar.

¿CÓMO ENSEÑAMOS?

La experiencia indica que mientras mayor es la preparación pedagógica del docente, mayor es su comprensión de lo complejo que resulta el proceso de enseñanza y aprendizaje y su labor cotidiana se transforma en un trabajo permanente de investigación. Por otro lado, es común observar, sobre todo en el nivel superior, preconcepciones didácticas empíricas uso del "sentido común" de lo que siempre se ha hecho (Gil, 1990). Para la mayoría de los docentes sin preparación pedagógica, la pregunta es: ¿Qué es enseñar? La respuesta es: Fácil; conocer la materia y presentar los contenidos correctamente. ¿Por qué no aprenden? Debido a causas externas a la tarea realizada en el aula; aprenden los mejores (Gil, 1991). Estas posturas conllevan a una inercia de las ideas de la comunidad universitaria (Robinson, 1979; Arons, 1989; citados por Gil, 1991), y al florecimiento de fuerzas poderosas que se resisten al cambio (Schwartz, 1990; citado por Gil, 1991) sobre todo en los métodos, procedimientos y técnicas novedosas de enseñanza, surgidos en el constante y necesario perfeccionamiento del proceso pedagógico. Negar lo desconocido, es una postura reñida con la dialéctica. El desconocimiento por parte de los docentes, por estimarlo ajeno de los avances de las ciencias de la educación, es indolencia. Permanecer ajeno a los resultados científicos de la Pedagogía, de la Didáctica y de las diferentes escuelas de Psicología con derivaciones pedagógicas, resulta fatal para el profesor que pretenda hacer cada día más eficaz y eficiente el proceso de enseñanza – aprendizaje, con el que está comprometido.


Como ser un buen profesor

Si una persona va al médico y después del tratamiento propuesto se queda como estaba; es decir, el paciente sale igual que entra ¿diría que ha ido a un buen médico? Y si el tratamiento que le pone el médico es el mismo que el paciente se podría auto-aplicar ¿diría que ha ido a un buen médico?Bueno, pues esto vale para el profesorado. Si un alumno que asiste a clases sale igual a como entra (sin aumentar su conocimiento) ¿diríamos que somos un buen profesor? Si un alumno puede obtener el incremento de conocimiento que le va a dar el profesor por otros medios (un libro, unos apuntes, Internet….) ¿diríamos que somos un buen profesor? Es cierto que la profesión de profesor está llena de obstáculos: Hay maestros de la misma área que se creen en posesión de la verdad y si son de otro departamento o área desprecian de cierta forma al otro profesor (rivalidades).

Cosets señala, uno de los motivos de la pedantería en el profesor.

Los alumnos que no saben para que están, no les interesa lo más mínimo lo que habla el profesor, menos aprender cosas difíciles y que los ven como un tirano. Como dice George Steiner, (ningún niño quiere aprender o por lo menos no quiere aprender aquello que le cuesta trabajo asimilar y que le quita el tiempo precioso que dedica a sus juegos. Los padres que piden mil explicaciones cuando a sus hijos los suspenden o reprueban y en algunos casos dejan clara su postura con ciertas expresiones verbales y físicas. Así lo menciona Savater, la familia en la socialización primaria del individuo está pasando por un indudable eclipse en la mayoría de los países. Por tal motivo la familia debe ser parte fundamental e imprescindible en la educación de sus hijos. A veces hay nulo reconocimiento al esfuerzo, la motivación y al trabajo bien hecho (me refiero al profesorado y al reconocimiento por la administración).



En muchas ocasiones el buen profesor deja su lugar de trabajo por mejores incentivos económicos.


Un buen profesor es el que:

Motiva a sus alumnos. No hay fórmulas mágicas para la motivación, aunque hacer ver a los alumnos para qué les puede interesar la asignatura o para qué se aplica en la vida real ayuda. Esto es difícil, pero si el profesor que todos los días está con sus alumnos, que sabe qué nivel educativo tienen, que sabe la carrera o el interés por seguir estudiando que tienen sus alumnos y que conoce la materia que enseña, no sabe motivarles quién es capaz de hacerlo; es decir, el profesor es la persona que está más capacitada para motivar a sus alumnos; así pues motivémoslos.

Hacer que entiendan el concepto, no que lo aprendan. Según todos los manuales de pedagogía y técnicas de estudio lo primero que se recomienda a un alumno es a entender el concepto; pues si eso es el primer paso hay que dárselo. El material de apoyo, las nuevas tecnologías y el conocimiento de nuestros propios alumnos nos facilitarán esta labor. No se empeñe que aprendan en 50 minutos de clase lo que a uno le ha costado varios días, experiencia y reflexión.

Da las pautas para que aprendan el concepto. Esto es lo que un buen profesor sabe hacer. Las metodologías educativas, paradigmas de aprendizaje, su propio “estilo” y el conocimiento de sus alumnos son las claves para dar esas pautas. La innovación educativa ayuda a personalizar cada vez más esas pautas incluso a establecer pautas distintas para distintos alumnos en su misma clase.

Enseñar a aplicar el concepto. En algunos contextos a esto se le llama formar en habilidades y capacidades; en otros, aprendizaje significativo; pero en muchos casos, basta con buscar problemas, prácticas y ejemplos cercanos al alumno.

Como toda prueba del algodón, es fácil de hacer e inmediata es la comprobación del resultado, pero si el algodón está manchado ¿Cómo quitar las manchas?

Pues eso es lo que saben hacer los buenos profesores ¡que no quede mancha!


Lo peor que un profesor puede hacer es bombardear al joven con tanta información, debe existir pertinencia por parte de este.


Como dice Savater, para enseñar, primero hay que haber vivido.

Análisis

Está claro que desde la etapa Pre-escolar hasta la etapa del joven adulto, (hablamos de la Universidad), estamos en contacto con docentes. Ellos forman parte fundamental de nuestras vidas, y es por ese motivo que nuestros maestros no sólo nos deben entregar los conocimientos básicos, sino también conocimientos de vida.

Todos podemos enseñar, mas no todo somos maestros, (se debe tener la pedagogía) hay excepciones de aquellos que por casualidades de la vida lo terminan siendo y son muy buenos, a pesar de no haber estudiado en una escuela pedagógica. Está el caso de nuestra distinguida Gabriela Mistral, que no estudió para maestra, sino que le convalidaron sus conocimientos y experiencia y obtuvo así el título de profesora de estado haciéndolo muy bien, ella claramente tenía la pedagogía.

Es cierto que debemos perfeccionarnos cada día, para estar a la altura de las nuevas ciencias y descubrimientos, por lo tanto un profesor no se puede quedar sólo con lo que aprendió en la Universidad, eso y la experiencia de vida que transmite cada uno.

La pregunta clave es ¿Como enseñar a aprender? Y en nuestros tiempos ¿Que enseñar? ¿Para que sirve la educación? Preguntas que no han sido claramente respondidas.

Ahora viene la pregunta más importante a mi juicio ¿Cómo ser un buen profesor?

Si asisto a clases de cocina y no aprendo nada, ¿es porque no me gusta? O porque ¿no me supieron enseñar? Ahí vemos efectiva la aplicación de la pedagogía por parte del profesor en los alumnos. Primero no hay estímulo, segundo no existe comunicación entre alumno-profesor y tercero si los chicos no aprenden es que el maestro está fallando en sus técnicas de enseñanza.

Sabemos que estos problemas radican muchas veces en los obstáculos que se presentan en el entorno que rodea al profesor, ya sea la convivencia con el resto de los docentes (competencia profesional o exceso de trabajo) o el ámbito familiar.

Otros problemas son las limitaciones propias que tiene cada alumno, ya que todos piensan y analizan en forma diferente una misma situación, por lo tano debe ser personalizado el trato o descubrir en que está fallando el sujeto. También existe el problema común de no estar estimulados, nada les interesa, encuentran aburrida la clase y no pueden concentrarse por mucho tiempo (la falta de interés).

Y por último los padres que poco se involucran en el proceso de aprendizaje de los hijos, quedando al margen de todo evento en su etapa escolar.

Conclusión.

Para mí un buen maestro es aquel docente responsable con su materia, que respeta a sus alumnos, ama su trabajo, tiene compromiso profesional de estudiar más, para trasmitirlo a sus alumnos, enseña no sólo conocimientos, sino vivencias. El arte de la docencia consiste en entregarse como ser humano, ser auténtico y congruente.

Entiendo con claridad que el proceso de enseñanza-aprendizaje implica transferencia de conocimientos, pero me preguntó: ¿Quién aprende de quién?.

Como futura maestra, que seré, creo que jamás podremos dar lo que no tenemos, ni podremos enseñar lo que no sabemos, los estudiantes saben y no se les puede engañar.

Sólo se que ser un buen maestro implica ser consciente de que siempre existirán puntos de vista diferentes al propio, con los que muchas veces no estaremos de acuerdo pero debe existir respeto y deseos de escuchar.

En todo momento se les debe estimular, buscar las metodologías necesarias para despertar su interés, de alguna manera involucrarlos siempre en el aprendizaje y hacerlos partícipes de este y no dejarlos fuera.

Toda profesión debe tener atractivos, algunos son satisfactorios en sí, otras reciben compensaciones cuando se hacen bien. Pero hay una profesión que tiene una dimensión especial, una proyección trascendente y es aquellas que está puesta al servicio de los demás. Es el caso de los maestros que aportan al crecimiento y preparación de la persona para su digna realización en la sociedad.

Ser maestro es ayudar, guiar, orientar, conducir sin manipular, ser amigo etc....

La nobleza y grandeza de la profesión del maestro radica justamente en ser generador de vida.

La educación es tarea de todos.

TABLA DE AUTOEVALUCIÓN DEL ARTÍCULO
  1. Presento un texto que trata los temas desde una perspectiva educativa y es de mucho interés. (esto por que todos mis compañeros y compañeras están invitados a leer mis textos y comentarios). Puntos : 5
  2. Presento un texto que tiene una extensión mínima de al menos el equivalente en Word a 3 hojas de oficio. (el máximo no está regulado). Puntos : 5
  3. La presentación la he realizado de tal manera que sea de fácil lectura (respecto al color, tamaño y diseño de la letra) y se puede distinguir con claridad, en la presentación, el texto de mi análisis. Puntos : 5
  4. Le he incorporado al texto algunos gráficos o dibujos o fotografías alusivas al tema tratado, pues considero que esto invita a una lectura más amena y denota más interés por parte del o la autora del blog (y he incorporado mi propia fotografía). Puntos : 5
  5. Inicio mi análisis planteando como yo entiendo lo desarrollado por el autor (parafraseo). Puntos : 5
  6. Durante el análisis planteo con claridad mis planteamientos, críticas, puntos concordantes o discordantes con el autor/a. Puntos : 4
  7. Durante el análisis utilizo frecuentemente el recurso “citas de otros autores” para reforzar lo que he planteado yo, o algún punto que considero importante tratado por el autor del texto. Puntos : 5
  8. Las citas que utilizo son de diversas fuentes, tales como, otros autores buscados por mi, autores o ideas tratadas en clases, citas de presentaciones o disertaciones de mis compañeros, citas de artículos anteriores, etc. Puntos : 4
  9. Realizo en mi análisis aplicaciones o referencias a nuestra realidad educativa si es un texto extranjero, o a realidades educativas que yo he vivenciado para explicar con un sentido contextual el texto presentado. Puntos : 5
  10. En el último punto del análisis presento una síntesis de lo que he querido expresar, a modo de conclusión. Puntos : 5

Suma parcial de puntos de cada columna: 48
La nota de mi autoevaluación es: 6.7

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