miércoles, 23 de junio de 2010

ARTÍCULO Nº 3

EL BUEN MAESTRO

EL MODO DE ACTUACIÓN DEL PROFESOR.

El que aprende se apropia, en parte, del modo de actuación del que enseña y con ello, asimila procedimientos y técnicas de enseñanza. La mayoría de los niños juegan alguna vez a ser como sus propios maestros, de modo que todos, alguna vez somos y actuamos como docentes. Este ciclo se repite en la adolescencia y la adultez con condiscípulos, hijos y nietos.La profesión con que más en contacto está el hombre a lo largo de su vida, aparte de la propia, es la de educador. Un tercio del período más activo de la vida media del ser humano, se lo pasa conducido por principios, leyes, y regularidades encontradas por la ciencia pedagógica y de ella, mucho aprende. Cuando un profesional de formación no pedagógica, por coyunturas sociales, termina siendo un profesor, se valdrá de su propio acervo pedagógico para impartir sus clases, aún cuando no tenga organizado estos conocimientos en un cuerpo teórico; si no ¿cómo lo hace? y que conste, que muchos lo hacen muy bien. Que pruebe el médico a dirigir un proceso de producción, o al ingeniero a curar a un enfermo, sin embargo, ambos son capaces de enseñar.

¿CÓMO ENSEÑAMOS?

La experiencia indica que mientras mayor es la preparación pedagógica del docente, mayor es su comprensión de lo complejo que resulta el proceso de enseñanza y aprendizaje y su labor cotidiana se transforma en un trabajo permanente de investigación. Por otro lado, es común observar, sobre todo en el nivel superior, preconcepciones didácticas empíricas uso del "sentido común" de lo que siempre se ha hecho (Gil, 1990). Para la mayoría de los docentes sin preparación pedagógica, la pregunta es: ¿Qué es enseñar? La respuesta es: Fácil; conocer la materia y presentar los contenidos correctamente. ¿Por qué no aprenden? Debido a causas externas a la tarea realizada en el aula; aprenden los mejores (Gil, 1991). Estas posturas conllevan a una inercia de las ideas de la comunidad universitaria (Robinson, 1979; Arons, 1989; citados por Gil, 1991), y al florecimiento de fuerzas poderosas que se resisten al cambio (Schwartz, 1990; citado por Gil, 1991) sobre todo en los métodos, procedimientos y técnicas novedosas de enseñanza, surgidos en el constante y necesario perfeccionamiento del proceso pedagógico. Negar lo desconocido, es una postura reñida con la dialéctica. El desconocimiento por parte de los docentes, por estimarlo ajeno de los avances de las ciencias de la educación, es indolencia. Permanecer ajeno a los resultados científicos de la Pedagogía, de la Didáctica y de las diferentes escuelas de Psicología con derivaciones pedagógicas, resulta fatal para el profesor que pretenda hacer cada día más eficaz y eficiente el proceso de enseñanza – aprendizaje, con el que está comprometido.


Como ser un buen profesor

Si una persona va al médico y después del tratamiento propuesto se queda como estaba; es decir, el paciente sale igual que entra ¿diría que ha ido a un buen médico? Y si el tratamiento que le pone el médico es el mismo que el paciente se podría auto-aplicar ¿diría que ha ido a un buen médico?Bueno, pues esto vale para el profesorado. Si un alumno que asiste a clases sale igual a como entra (sin aumentar su conocimiento) ¿diríamos que somos un buen profesor? Si un alumno puede obtener el incremento de conocimiento que le va a dar el profesor por otros medios (un libro, unos apuntes, Internet….) ¿diríamos que somos un buen profesor? Es cierto que la profesión de profesor está llena de obstáculos: Hay maestros de la misma área que se creen en posesión de la verdad y si son de otro departamento o área desprecian de cierta forma al otro profesor (rivalidades).

Cosets señala, uno de los motivos de la pedantería en el profesor.

Los alumnos que no saben para que están, no les interesa lo más mínimo lo que habla el profesor, menos aprender cosas difíciles y que los ven como un tirano. Como dice George Steiner, (ningún niño quiere aprender o por lo menos no quiere aprender aquello que le cuesta trabajo asimilar y que le quita el tiempo precioso que dedica a sus juegos. Los padres que piden mil explicaciones cuando a sus hijos los suspenden o reprueban y en algunos casos dejan clara su postura con ciertas expresiones verbales y físicas. Así lo menciona Savater, la familia en la socialización primaria del individuo está pasando por un indudable eclipse en la mayoría de los países. Por tal motivo la familia debe ser parte fundamental e imprescindible en la educación de sus hijos. A veces hay nulo reconocimiento al esfuerzo, la motivación y al trabajo bien hecho (me refiero al profesorado y al reconocimiento por la administración).



En muchas ocasiones el buen profesor deja su lugar de trabajo por mejores incentivos económicos.


Un buen profesor es el que:

Motiva a sus alumnos. No hay fórmulas mágicas para la motivación, aunque hacer ver a los alumnos para qué les puede interesar la asignatura o para qué se aplica en la vida real ayuda. Esto es difícil, pero si el profesor que todos los días está con sus alumnos, que sabe qué nivel educativo tienen, que sabe la carrera o el interés por seguir estudiando que tienen sus alumnos y que conoce la materia que enseña, no sabe motivarles quién es capaz de hacerlo; es decir, el profesor es la persona que está más capacitada para motivar a sus alumnos; así pues motivémoslos.

Hacer que entiendan el concepto, no que lo aprendan. Según todos los manuales de pedagogía y técnicas de estudio lo primero que se recomienda a un alumno es a entender el concepto; pues si eso es el primer paso hay que dárselo. El material de apoyo, las nuevas tecnologías y el conocimiento de nuestros propios alumnos nos facilitarán esta labor. No se empeñe que aprendan en 50 minutos de clase lo que a uno le ha costado varios días, experiencia y reflexión.

Da las pautas para que aprendan el concepto. Esto es lo que un buen profesor sabe hacer. Las metodologías educativas, paradigmas de aprendizaje, su propio “estilo” y el conocimiento de sus alumnos son las claves para dar esas pautas. La innovación educativa ayuda a personalizar cada vez más esas pautas incluso a establecer pautas distintas para distintos alumnos en su misma clase.

Enseñar a aplicar el concepto. En algunos contextos a esto se le llama formar en habilidades y capacidades; en otros, aprendizaje significativo; pero en muchos casos, basta con buscar problemas, prácticas y ejemplos cercanos al alumno.

Como toda prueba del algodón, es fácil de hacer e inmediata es la comprobación del resultado, pero si el algodón está manchado ¿Cómo quitar las manchas?

Pues eso es lo que saben hacer los buenos profesores ¡que no quede mancha!


Lo peor que un profesor puede hacer es bombardear al joven con tanta información, debe existir pertinencia por parte de este.


Como dice Savater, para enseñar, primero hay que haber vivido.

Análisis

Está claro que desde la etapa Pre-escolar hasta la etapa del joven adulto, (hablamos de la Universidad), estamos en contacto con docentes. Ellos forman parte fundamental de nuestras vidas, y es por ese motivo que nuestros maestros no sólo nos deben entregar los conocimientos básicos, sino también conocimientos de vida.

Todos podemos enseñar, mas no todo somos maestros, (se debe tener la pedagogía) hay excepciones de aquellos que por casualidades de la vida lo terminan siendo y son muy buenos, a pesar de no haber estudiado en una escuela pedagógica. Está el caso de nuestra distinguida Gabriela Mistral, que no estudió para maestra, sino que le convalidaron sus conocimientos y experiencia y obtuvo así el título de profesora de estado haciéndolo muy bien, ella claramente tenía la pedagogía.

Es cierto que debemos perfeccionarnos cada día, para estar a la altura de las nuevas ciencias y descubrimientos, por lo tanto un profesor no se puede quedar sólo con lo que aprendió en la Universidad, eso y la experiencia de vida que transmite cada uno.

La pregunta clave es ¿Como enseñar a aprender? Y en nuestros tiempos ¿Que enseñar? ¿Para que sirve la educación? Preguntas que no han sido claramente respondidas.

Ahora viene la pregunta más importante a mi juicio ¿Cómo ser un buen profesor?

Si asisto a clases de cocina y no aprendo nada, ¿es porque no me gusta? O porque ¿no me supieron enseñar? Ahí vemos efectiva la aplicación de la pedagogía por parte del profesor en los alumnos. Primero no hay estímulo, segundo no existe comunicación entre alumno-profesor y tercero si los chicos no aprenden es que el maestro está fallando en sus técnicas de enseñanza.

Sabemos que estos problemas radican muchas veces en los obstáculos que se presentan en el entorno que rodea al profesor, ya sea la convivencia con el resto de los docentes (competencia profesional o exceso de trabajo) o el ámbito familiar.

Otros problemas son las limitaciones propias que tiene cada alumno, ya que todos piensan y analizan en forma diferente una misma situación, por lo tano debe ser personalizado el trato o descubrir en que está fallando el sujeto. También existe el problema común de no estar estimulados, nada les interesa, encuentran aburrida la clase y no pueden concentrarse por mucho tiempo (la falta de interés).

Y por último los padres que poco se involucran en el proceso de aprendizaje de los hijos, quedando al margen de todo evento en su etapa escolar.

Conclusión.

Para mí un buen maestro es aquel docente responsable con su materia, que respeta a sus alumnos, ama su trabajo, tiene compromiso profesional de estudiar más, para trasmitirlo a sus alumnos, enseña no sólo conocimientos, sino vivencias. El arte de la docencia consiste en entregarse como ser humano, ser auténtico y congruente.

Entiendo con claridad que el proceso de enseñanza-aprendizaje implica transferencia de conocimientos, pero me preguntó: ¿Quién aprende de quién?.

Como futura maestra, que seré, creo que jamás podremos dar lo que no tenemos, ni podremos enseñar lo que no sabemos, los estudiantes saben y no se les puede engañar.

Sólo se que ser un buen maestro implica ser consciente de que siempre existirán puntos de vista diferentes al propio, con los que muchas veces no estaremos de acuerdo pero debe existir respeto y deseos de escuchar.

En todo momento se les debe estimular, buscar las metodologías necesarias para despertar su interés, de alguna manera involucrarlos siempre en el aprendizaje y hacerlos partícipes de este y no dejarlos fuera.

Toda profesión debe tener atractivos, algunos son satisfactorios en sí, otras reciben compensaciones cuando se hacen bien. Pero hay una profesión que tiene una dimensión especial, una proyección trascendente y es aquellas que está puesta al servicio de los demás. Es el caso de los maestros que aportan al crecimiento y preparación de la persona para su digna realización en la sociedad.

Ser maestro es ayudar, guiar, orientar, conducir sin manipular, ser amigo etc....

La nobleza y grandeza de la profesión del maestro radica justamente en ser generador de vida.

La educación es tarea de todos.

TABLA DE AUTOEVALUCIÓN DEL ARTÍCULO
  1. Presento un texto que trata los temas desde una perspectiva educativa y es de mucho interés. (esto por que todos mis compañeros y compañeras están invitados a leer mis textos y comentarios). Puntos : 5
  2. Presento un texto que tiene una extensión mínima de al menos el equivalente en Word a 3 hojas de oficio. (el máximo no está regulado). Puntos : 5
  3. La presentación la he realizado de tal manera que sea de fácil lectura (respecto al color, tamaño y diseño de la letra) y se puede distinguir con claridad, en la presentación, el texto de mi análisis. Puntos : 5
  4. Le he incorporado al texto algunos gráficos o dibujos o fotografías alusivas al tema tratado, pues considero que esto invita a una lectura más amena y denota más interés por parte del o la autora del blog (y he incorporado mi propia fotografía). Puntos : 5
  5. Inicio mi análisis planteando como yo entiendo lo desarrollado por el autor (parafraseo). Puntos : 5
  6. Durante el análisis planteo con claridad mis planteamientos, críticas, puntos concordantes o discordantes con el autor/a. Puntos : 4
  7. Durante el análisis utilizo frecuentemente el recurso “citas de otros autores” para reforzar lo que he planteado yo, o algún punto que considero importante tratado por el autor del texto. Puntos : 5
  8. Las citas que utilizo son de diversas fuentes, tales como, otros autores buscados por mi, autores o ideas tratadas en clases, citas de presentaciones o disertaciones de mis compañeros, citas de artículos anteriores, etc. Puntos : 4
  9. Realizo en mi análisis aplicaciones o referencias a nuestra realidad educativa si es un texto extranjero, o a realidades educativas que yo he vivenciado para explicar con un sentido contextual el texto presentado. Puntos : 5
  10. En el último punto del análisis presento una síntesis de lo que he querido expresar, a modo de conclusión. Puntos : 5

Suma parcial de puntos de cada columna: 48
La nota de mi autoevaluación es: 6.7

martes, 8 de junio de 2010

ARTÍCULO Nº 2

La Actividad del Profesor
Introducción
Enseñar, hoy día, significa motivar e involucrar a los estudiantes en un proceso de construcción y reconstrucción de sus propios conocimientos, habilidades, actitudes, afectos, formas de comportamiento y valores. Es hacer que vivan y sientan que la ciencia es una actividad humana y no un conjunto de conocimientos que deben aprender de memoria. La mayoría de las corrientes pedagógicas contemporáneas abogan por un cambio conceptual en la educación, que generalmente se concibe o consiste en mover el centro de atención de la enseñanza al aprendizaje, en reconceptualizar la actividad de estudio del alumno, considerando que el profesor debe actuar como orientador, facilitador o mediador del aprendizaje del estudiante. El cambio conceptual en la educación requiere necesariamente de una nueva concepción de la enseñanza, del papel del profesor en el proceso de enseñanza aprendizaje.


"El mejor maestro sólo puede enseñar, pero es el niño quien realiza siempre el acto final de aprender. El Valor de Educar Fernando Savater.

La Actividad del Profesor

El profesor, el sujeto que enseña, tiene a su cargo la dirección del proceso de enseñanza aprendizaje, en tanto debe planificar, organizar, regular, controlar y corregir el aprendizaje del alumno y su propia actividad (Tristá, 1985; Reyes, 1999). El profesor debe estar en constante interacción y comunicación con sus alumnos, con sus colegas y con el resto de la comunidad de la institución donde labora. Se debe concebir como una personalidad integra, relacionada con el contexto social en que se desempeña como tal.

Lo que diferencia al proceso de enseñanza aprendizaje de otros procesos, es que lo que se transforma no es un objeto material inanimado, sino un ser humano, una persona que se modifica a sí misma con la ayuda de otras personas más capaces, especialmente con la guía, orientación y mediación del profesor. Es por ello que el objeto de la actividad del profesor no es exactamente el alumno, sino la dirección de su aprendizaje; pero para que dicha dirección sea eficiente, el profesor debe concebir al alumno como una personalidad plena que con su ayuda construye y reconstruye sus conocimientos, habilidades, hábitos, afectos, actitudes, formas de comportamiento y sus valores, en constante interacción con el medio socio cultural donde se desenvuelve (González, 1996).

Los motivos que mueven al profesor a desarrollar su actividad pueden ser de diversa índole y son también de extraordinaria importancia. Cuando el profesor ama la labor que desempeña, siente la necesidad interna de elevar la efectividad del proceso de enseñanza aprendizaje, de motivar a sus alumnos por el aprendizaje de la materia que imparte y, al unísono, de contribuir al crecimiento personal de cada uno de ellos. Sin embargo, si los motivos son extrínsecos, ajenos a la esencia del proceso que dirige, con frecuencia el profesor limita su labor fundamentalmente a la simple transmisión de los contenidos de la materia, estableciendo el “facilismo pedagógico”. Las insuficiencias en la personalidad del estudiante en gran medida están condicionadas dicho "facilismo pedagógico", que consiste en una disminución de las exigencias docentes, como la selección de tareas o ejercicios tipos que no requieren estrategias intelectuales complejas; dar al alumno facilidades adicionales excesivas para que apruebe las materias; la enseñanza que sólo persigue la reproducción de los contenidos por el alumno, que no le plantea situaciones que hagan necesaria su iniciativa y creatividad. Estas cuestiones alientan el facilismo en el aprendizaje, generando en el estudiante un rechazo hacia todo aquello que entraña dificultad y esfuerzo, por lo que a su vez atentan contra el desarrollo de sus cualidades volitivas y de valores, tales como el sentido de la responsabilidad, la perseverancia y la tenacidad ante las tareas (González, 1995).

Los objetivos de la enseñanza deben estar en correspondencia con los objetivos de aprendizaje, es decir, con las finalidades que pretenden lograr los estudiantes; así como con la demanda social. Los objetivos llegan a constituir verdaderamente el elemento rector del proceso de enseñanza aprendizaje, cuando tanto los alumnos como los profesores los asumen conscientemente como suyos.

La base de orientación del profesor comprende su preparación en los contenidos de la materia que imparte y en la teoría y la práctica pedagógica; su conocimiento psicopedagógico sobre las características generales del sujeto a la edad correspondiente a su grupo de alumnos; su conocimiento previo no estereotipado sobre las peculiaridades de dicho grupo y las características personales de cada uno de sus integrantes, especialmente acerca del nivel de desarrollo que poseen los alumnos al inicio del proceso. Todo lo anterior, así como la conciencia de los objetivos a lograr y de las condiciones ambientales, psicológicas y sociales en que tendrá lugar el proceso de enseñanza aprendizaje, le permitirán seleccionar los procedimientos, las tareas y los medios más apropiados para alcanzar la efectividad del proceso que dirige.


Los procedimientos de la enseñanza son los métodos, técnicas y estrategias pedagógicas que planifica, organiza e introduce el profesor en el proceso para propiciar el aprendizaje de sus alumnos, regularlo y corregirlo. Deben estar en correspondencia con los contenidos, la actividad del alumno, los medios disponibles, y las condiciones en que se verifica el aprendizaje. Aunque los procedimientos utilizados en el aprendizaje dependen de las características del alumno, estos generalmente asumen en la actividad docente que se desarrolla en el salón de clases los propuestos por el profesor.

Los medios pedagógicos son los recursos materiales, informativos, lingüísticos y psicológicos que emplea el profesor para facilitar una comunicación educativa eficaz con sus alumnos y, con ello, el proceso de interiorización de los contenidos de un plano social a un plano individual.

Las condiciones en que tiene lugar la enseñanza están en íntima relación con las del aprendizaje, con la salvedad de que la primera ocurre fundamentalmente en el espacio físico y social de una institución educativa, mientras que el aprendizaje trasciende los marcos de la misma. Para el logro de un buen nivel de calidad del proceso de enseñanza aprendizaje el profesor debe procurar que el mismo se desarrolle en condiciones ambientales adecuadas y debe orientar a sus alumnos en este sentido para la realización del estudio individual o colectivo fuera de los marcos de la escuela. La creación de un clima psicológico favorable es también responsabilidad del profesor, especialmente estimulando la seguridad de los estudiantes en sí mismos, la autoestima y el sentido de pertenencia al grupo. Para ello, las condiciones sociales en que tiene lugar el proceso son de suma importancia, en tanto que la conjugación apropiada del trabajo individual y en grupos facilita la interiorización por el alumno de los contenidos específicos y no específicos.

Los productos del proceso de enseñanza aprendizaje son las transformaciones logradas tanto en la personalidad del estudiante y en la actividad del profesor, como en el proceso mismo.

"Educar no es fabricar adultos según un modelo sino liberar en cada hombre lo que le impide ser el mismo, permitirle realizarse según su genio singular" Oliver Rebaul.


La actividad del profesor, como cualquier otra actividad humana, puede ser descrita a través de cuatro momentos fundamentales: orientación, ejecución, control y corrección.

1. La orientación del profesor para el futuro desarrollo del proceso de enseñanza aprendizaje comienza con la elaboración de la base orientadora de su actividad y de la actividad del alumno, que le permita planificar y organizar las acciones que ambos deberán ejecutar.

2. Durante la ejecución, la tarea del profesor es la de llevar a cabo lo planificado y organizado en el momento de la orientación, de manera flexible y en acción mancomunada con sus alumnos. En este momento, su función principal es la regulación basada en el control sistemático del proceso en su totalidad, es decir, tanto del aprendizaje del alumno como de su propia actividad.

Es en esta etapa en la que toma mayor importancia el estilo de dirección del profesor, ya que él es el líder que dirige el proceso de enseñanza aprendizaje. De su estilo dependen en gran medida las características de la actividad docente, el aprendizaje de los alumnos; así como el sistema de interacción que se produce en dicho proceso. En ese sentido es importante que el profesor mantenga una actitud positiva hacia los estudiantes y la capacidad de comprensión del otro, para lo que debe plantearse una estrategia y una táctica de comunicación en el salón de clases (Díaz, 1997), que le permita asumir un estilo de dirección democrático y comunicativo (Ojalvo, 1999), caracterizado por:

  • Tener en cuenta las particularidades individuales, la experiencia personal, las necesidades y la actividad del alumno.
  • Trabajar con el grupo como un todo, sin abandonar el enfoque personal en el tratamiento de los estudiantes.
  • No ser estereotipado ni en la conducta, ni en los juicios.
  • No ser selectivo en los contactos, ni subjetivo en las valoraciones.
  • No ser agresivo en las relaciones.
  • Estimular la participación activa de los estudiantes en la manifestación de criterios tanto de temas docentes como de otra índole.
  • Preocuparse por los problemas y dificultades de los estudiantes, tanto en el área docente como en lo personal y familiar.
  • Ser sensible y tener tacto en el trato.
  • Destacar más los logros que las insuficiencias.
  • Encaminar su actividad a la formación integral de la personalidad del alumno.

3. El control final del proceso de enseñanza aprendizaje consiste en la comprobación de la calidad del aprendizaje lograda por el alumno, contrastando lo alcanzado con los objetivos que se perseguían, a la vez que se comprueba la acción educativa del profesor.

En la teoría de la dirección, controlar es comparar el comportamiento real con el previsto y realizar las acciones pertinentes para garantizar el logro de los objetivos. El control cumple dos importantes funciones: En primer lugar revela la efectividad del trabajo realizado durante la planificación, la organización y la regulación, con lo que permite corregir las decisiones erróneas, total o parcialmente, que se hayan tomado en este sentido y, en segundo lugar, posibilita responder a tiempo y con eficacia a las desviaciones sufridas en el cumplimiento de los objetivos.

La calidad de la educación está determinada por el conjunto de relaciones de coherencia entre aspectos tales como: las demandas de la sociedad; los objetivos de la educación; la entrada al sistema; el proceso de enseñanza aprendizaje y el producto obtenido.

La corrección final, es el momento de reflexión y de toma de decisiones sobre proceso de enseñanza aprendizaje que ha finalizado. En este momento el profesor adopta las acciones correctoras necesarias para eliminar los comportamientos indeseados y que han limitado el cumplimiento de los objetivos trazados.


Para desarrollar su actividad con calidad a los profesores les concierne también el imperativo de actualizar sus conocimientos y competencias a lo largo de la vida. Deben perfeccionar su arte y aprovechar las experiencias realizadas en las distintas esferas de la vida económica, social y cultural; así como trabajar en equipo a fin de adaptar la educación.

Análisis

Primero el profesor es el instrumento principal dentro del aula, y este debe manejar los temas y tener claras la instrucciones a tratar con los alumnos. En la medida que el profesor sepa orientar y dirigir la clase en base a lo establecido en el sistema y considerando su propio punto de vista para entregar lo que el cree necesario para el curso, basándose en la observación previa que este haya hecho de sus alumnos. Se podrá lograr así el objetivo deseado, viendo que el alumno no es un objeto inanimado sino una persona perteneciente al cuerpo social. Que debe ser tratado en forma diferente.

Por otro lado la interacción que tenga el maestro con todos los involucrados en el proceso de aprendizaje ayudará que dentro del contexto social este sea óptimo.
El objetivo del profesor es llevar a cabo la enseñanza hacia el aprendizaje del alumno con eficacia y eficiencia y contar con ciertos conocimientos y habilidades que ayuden al alumno a desarrollar su objetivo.

Si bien el objetivo del maestro es enseñar en base a sus conocimientos, si este no está estimulado y no lace con agrado difícilmente podrá estimular a los jóvenes. En cambio si este va mas allá de su labor educadora, pondrá todos sus conocimientos, sus estimulo personal, creatividad y mucho mas para enseñar al alumno no solo lo que le corresponde, sino también valores, costumbres y todo lo que haga necesario para ser un hombre de bien (un hombre socialmente aceptable).

El profesor debe participar íntegramente de las actividades en clases, tiene que ser coherente, asertivo en lo que entrega, tiene que ser innovador ya que los jóvenes tienden a aburrirse de las formas y materias que se enseñan, necesita aplicar materiales didácticos entretenidos que faciliten la labor de enseñanza para que todos puedan captar lo que se desea enseñar sin dejar a nadie fuera y llegar así a limite establecido donde todos al final puedan entender lo aplicado.
Todo esto conlleva a que la persona del alumno pueda integrarse al cuerpo social, interrelacionarse y cumplir con los objetivos trazados por el sistema. Tomando en cuenta que en este proceso se crea una retroalimentación profesor-alumno.

Ahora como se puede comprobar que se ha cumplido con el objetivo…

Primero ver la calidad de lo entregado al a alumno (material), la forma de aplicación (métodos), que fue lo que se enseñó (materias) y que fue lo que se logró, en un tiempo determinado. Para poder así corregir los errores que se hayan cometido.

Criticas y reflexiones

El sistema en sí aún no se ha adecuado a las necesidades del alumno y los profesores, a pesar de todos los estudios hechos y expuestos a los organismos encargados de la educación, no se ha tomado en serio lo que realmente se necesita para avanzar en materias de enseñanza pedagógica, ni tampoco el valor del profesor dentro de esta problemática. Es ver los resultados de las pruebas simce lo bajo del rendimiento escolar y que en muchos casos nada tiene que ver los recursos sino como aplicarlos.

Por otro lado hay muchos profesores que aún no tiene la voluntad real de enseñar y solo se limitan a los conocimientos adquiridos en la institución donde fueron formados y no son capaces de observar las necesidades rales de cada joven y aplicar sus propios criterios frente a estos, Dejando de ver así las carencias existentes. La motivación juega un papel fundamental en la entrega tanto de conocimientos como de valores.

Conclusión

Estamos claros que una metodología de enseñanza deficiente o poco adecuada seguida por el profesor no sólo es producto de una mala formación pedagógica, ya que existen profesores sin preparación pedagógica que con su entusiasmo logran contagiar a sus alumnos con el amor a su disciplina, encontrando maneras propias de comunicar y enseñar. La metodología seguida por el profesor refleja sobretodo una “mentalidad”, un sistema de creencias y valores, una “cosmovisión”, integrada por el concepto que se tiene del hombre y de su capacidad de crecimiento; así como por el concepto que se tiene de la sociedad y de la necesidad o no de su transformación (Díaz, 1997). El profesor es un ser humano que comparte con el resto de la humanidad limitaciones y necesidades básicas fisiológicas, de seguridad, de amor y sentido de pertenencia, de estima y de autorrealización personal. Por ello, la sociedad tiene que reconocer la importancia del profesor en la formación de las nuevas generaciones y dotarle de la autoridad necesaria, así como de condiciones de vida y de trabajo adecuadas a la función social que desempeña (Pereira, 1999). Es indispensable revalorizar el estado social del profesor si se quiere que la educación a lo largo de la vida cumpla su misión clave a favor del progreso social.
Referencias del texto: Bibliografía
  • Díaz, J.; Martins, A. (1997) Estratégias de ensino-aprendizagem, Ed. VOZES. Brasil.
  • González, O. (1996) “El enfoque histórico cultural como fundamentación de una concepción pedagógica”, en Tendencias Pedagógicas Contemporáneas, Ed. El Poiras Editores e Impresores, Ibagué, Colombia.
  • González, O. (1995) “Aprendizaje e Instrucción”, Centro de Estudios para el Perfeccionamiento de la Educación Superior, Ed. Universidad de la Habana, La Habana.
  • Leontiev, A. N. (1981) “Actividad, conciencia, personalidad”, Ed. Pueblo y Educación, La Habana.
  • Ojalvo, V.; Castellanos, A. V.; Krafchenko, O.; González, B.; Salazar, T.; Fernández, A. M. (1999) “Comunicación educativa”,. CEPES, Universidad de la Habana. La Habana.
  • Pereira, M.N. (1999) “Educación en valores. Metodología e innovación educativa,”. Edit. Trillas. México.
  • Reyes, A. (1999) “Técnicas y modelos de calidad en el salón de clases”, Ed. Trillas, México.
  • Tristá, B. (1985) “Dirección en los centros de educación superior”, Ed. MES, La Habana.

TABLA DE AUTOEVALUCIÓN DEL ARTÍCULO

  1. Presento un texto que trata los temas desde una perspectiva educativa y es de mucho interés. (esto por que todos mis compañeros y compañeras están invitados a leer mis textos y comentarios). Puntos : 5
  2. Presento un texto que tiene una extensión mínima de al menos el equivalente en Word a 3 hojas de oficio. (el máximo no está regulado). Puntos : 5
  3. La presentación la he realizado de tal manera que sea de fácil lectura (respecto al color, tamaño y diseño de la letra) y se puede distinguir con claridad, en la presentación, el texto de mi análisis. Puntos : 5
  4. Le he incorporado al texto algunos gráficos o dibujos o fotografías alusivas al tema tratado, pues considero que esto invita a una lectura más amena y denota más interés por parte del o la autora del blog (y he incorporado mi propia fotografía). Puntos : 5
  5. Inicio mi análisis planteando como yo entiendo lo desarrollado por el autor (parafraseo). Puntos : 5
  6. Durante el análisis planteo con claridad mis planteamientos, críticas, puntos concordantes o discordantes con el autor/a. Puntos : 4
  7. Durante el análisis utilizo frecuentemente el recurso “citas de otros autores” para reforzar lo que he planteado yo, o algún punto que considero importante tratado por el autor del texto. Puntos : 4
  8. Las citas que utilizo son de diversas fuentes, tales como, otros autores buscados por mi, autores o ideas tratadas en clases, citas de presentaciones o disertaciones de mis compañeros, citas de artículos anteriores, etc. Puntos : 4
  9. Realizo en mi análisis aplicaciones o referencias a nuestra realidad educativa si es un texto extranjero, o a realidades educativas que yo he vivenciado para explicar con un sentido contextual el texto presentado. Puntos : 5
  10. En el último punto del análisis presento una síntesis de lo que he querido expresar, a modo de conclusión. Puntos : 5

Suma parcial de puntos de cada columna: 47

La nota de mi autoevaluación es: 6,6